Recorrido 11
🇨🇴 La casa de mi abuela por ejemplo, que existe todavía, está construida con adobe en crudo. Son bloques que van a los 40 cm por 20 cm que hay que manejarlos con las dos manos, ya una sola mano no es capaz de colocarlo. Es un sistema magnífico porque antiguamente no había llegado el cemento que es un producto con cal, es un producto poco ecológico, muy costoso y muy contaminante.
En las ciudades que producen cemento sus habitantes por lo general mueren de cáncer, porque viven absorbiendo partículas de ese proceso, de cal, especialmente, como el asbesto, que les daña, les daña el sistema respiratorio y terminan muriendo.
Las grandes cementeras, por ejemplo, que estuvieron en Bogotá, como Cementos Samper, que ya no existe, pero eran de la zona de la Calera porque ahí estaba la cal, y ahí tenían el elemento tierra y los otros para combinar y producir el cemento Portland. Con eso está construido el mundo hoy en día y está cambiando al plástico, pero esos materiales se siguen usando y ahí encontramos el hormigón armado que viene de la combinación con el hierro y el cemento Portland, con algo de cal que va en la gravilla o en la piedra, que se convierte en otro sistema constructivo que es el de concreto. Esas son nuestras ciudades de hoy día.
Pero si vemos poblaciones antiguas o los marcos antiguos de ciudades como Bogotá, toda la Candelaria y el marco principal de la plaza, está construido con tierra cruda en adobe o tapia pisada, y ahí está todavía.